Cometer delitos en la red es algo a lo que se habían aficionado algunos de un tiempo a estar parte. El supuesto anonimato y libertad que conceden las redes sociales había convertido en impunes actos que, fuera del mundo cibernético, eran motivo de denuncia. Publicar fotos de personas desnudas sin su consentimiento es una violación de uno de los derechos más fundamentales, que es el derecho a la intimidad y a la no revelación de secretos. Así, cualquier instantánea que haya sido tomada en la intimidad y que muestre algún contenido sexual, no puede ser utilizada sin el consentimiento de la persona que aparece en ella. Eso mismo es lo que debería haber pensado el hacker que hace unos días revolucionó Internet robando unas fotos tomadas con el iPhone de la mismísima Scarlett Johansson. Lo que su abogado, Marty Singer, ha calificado de “autoposado desnudo” ha tenido lugar en su propia casa, por lo que la actriz ya ha emprendido acciones legales.

Scarlett en una escena de Match Point.
Así, Singer ha recordado que la autora de las sugerentes instantáneas es la propia Scarlett, por lo que es ella quien tiene el copyright. “Las fotografías son muy personales y privadas, se trata de un autoposado de mi cliente en su propia casa en estado de desnudez“, ha declarado el abogado. Esta intromisión extrema en la intimidad de una persona es un hecho que, cada vez más, afecta a las estrellas de Hollywood. Y es que, por lo visto, el caso de Johansson no es el único. ¿Se acerca una nueva amenaza global? ¿Se trata del fin de la intimidad?
Antes que Scarlett Johansson, pudimos ver unas fotos donde la actriz de Gossip Girl, Blake Lively, en una actitud parecida. Pese a que ella afirma que la modelo es una doble, lo cierto es que la red volvió a revolucionarse ante el enorme parecido entre la chica que posaba con los pechos al descubierto y la actriz californiana, auténtico ídolo adolescente y novia de Leonardo DiCaprio. Rihanna y Vanessa Hudgens se han visto en esta misma tesitura, pero las fotos filtradas sí fueron reconocidas como reales por ambas estrellas. Ello, evidentemente, no les hizo ninguna gracia.
Como vemos, ser famoso y estar expuesto a las miradas de todo el mundo puede llegar a puntos extremos. No obstante… en este asunto no se salvan ni las personas de carne y hueso. De hecho, hace dos años un hombre español de 27 años fue condenado a un año de cárcel por colgar en Internet fotos de su ex-novia desnuda, a modo de venganza. Aunque la cara de la susodicha aparecía deformada, la mujer decidió denunciar y, como era de esperar, ganó.

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